CARTA ABIERTA A ARENITA

Arenita:
Te amo. Mentira. Quiero decirte algunas cosas:
Eres menor que yo. No te conozco, sólo te he visto algunas veces en la tele. Últimamente tienes acaparadas las pantallas chilenas, junto a la turbia de Kenita Larraín, con tu "accidente".
Primero que todo: SI TE QUERI MATAR, NO LO LOGRARÁS DESDE UN TERCER PISO. GIL.
Segundo: Entiendo perfectamente lo que es querer dejar de vivir por una pena de amor. Suena horrible y chulo, pero es verdad. Yo tuve una pena asquerosa por un tipo con el que no alcancé ni a estar tres meses, pero el hecho de haber perdido el control sobre con quién podía yo estar me volvió totalmente loca. Sentí que era una estúpida y hasta llegué a atentar contra mi vida...ok, eso último es mentira, pero de que se me pasó por la cabeza, se me pasó.
Es un estado vulnerable que hay que aprender a asumir, porque somos pendejas acostumbradas a tener todo lo que queremos. Somos lo peor, manipuladoras de la peor calaña.
Tu fuiste criada por tus abuelos, osea que eras la regalona máxima. No te justifico: sólo te entiendo.
A lo que voy es que eres joven, no puedes ser tan pastel y creer que la vida se acaba porque un saco de weas no quiere estar contigo. Una tiene que aprender a quererse y conocerse, después podrás vivir una relación como corresponde. Antes no. Soluciona tus atados y de ahí conversamos, ¿ya?
Por último, devuélveme la chaqueta que te presté la otra noche, cuando teniai frío. Na ke'ver, eri súper güiña.

Cabras, es la mansa diferencia con el resto de las tinturas ¡y no es más cara!
